La sanidad pública tiene en Gijón la menor proporción de rehabilitadores de Asturias

La sanidad pública tiene en Gijón la menor proporción de rehabilitadores de Asturias
La alcaldesa y el resto de las doctoras que intervinieron en la mesa redonda sobre rehabilitación. / JOAQUÍN PAÑEDA

Con seis para 30.000 discapacitados, es el área que más especialistas necesita: «Por favor, vengan», pide el gerente del Servicio de Salud

LAURA MAYORDOMO GIJÓN.

Se llaman a sí mismos los ‘médicos de la discapacidad’. Son una especialidad con pocos efectivos, pero una elevada demanda que, debido al envejecimiento de la población, no hará más que crecer en los próximos años. En la actualidad, cerca de un 10% de la población española presenta algún tipo de discapacidad. Si el foco se pone comunidad por comunidad, se comprueba que Galicia, Extremadura y Castilla y León encabezan un ránking en el que Asturias figura en cuarta posición -según datos de la Encuesta de discapacidad y autonomía personal y dependencia del INE-. «Esto no va a ser reversible. La discapacidad será una de las epidemias del siglo XXI», puso de manifiesto ayer Roser Garreta, presidenta de la Sociedad Española de Rehabilitación y Medicina Física (Sermef), que estos días celebra su 56 Congreso anual en la Universidad Laboral con la asistencia de más de 600 profesionales de toda España.

La distribución de efectivos por comunidades es muy dispar. En los extremos se pueden encontrar regiones con una ratio desde 1,3 a 4,5 médicos rehabilitadores por 100.00 habitantes. ¿Y cómo está Asturias en ese marco general? «Históricamente se ha mantenido muy estable en cuanto a las unidades asistenciales en el ámbito de la rehabilitación. Pero se ha demostrado que nuestra situación estaba tan al límite que, en caso de producirse una eventualidad, salta la alarma», expuso el presidente de la Sociedad Asturiana de Rehabilitación y Medicina Física y presidente del comité organizador del congreso, Ricardo Llavona.

Con cerca de 40 médicos rehabilitadores -el 90% de ellos en la sanidad pública-, el Principado estaría incluso por encima de la ratio media de 3,1 especialistas por 100.000 habitantes de España, y prácticamente en las cifras recomendadas por la Unión Europea. Pero al igual que en el análisis por comunidades, su distribución por áreas sanitarias resulta desigual. Y es el Área Sanitaria V, la que engloba a Gijón, Villaviciosa y Carreño la que sale peor parada. Con media docena de médicos rehabilitadores para una población de 297.000 habitantes entre los tres concejos la realidad es que «van muy justos», reconoce Llavona. Si en el conjunto de la región la proporción es de cuatro rehabilitadores por 100.000 habitantes, en Gijón esa ratio se queda en dos especialistas para el mismo volumen de ciudadanos, con la diferencia de que es el área sanitaria con mayor población discapacitada: unas 30.000 personas.

Con este panorama no es de extrañar que el gerente del Sespa, José Ramón Riera, aprovechara el acto de inauguración del congreso de la Sermef para hacer un llamamiento a los médicos rehabilitadores que finalizan su residencia: «Por favor, vengan a Gijón. Necesitamos buenos rehabilitadores en Asturias». A cambio, les animó, la región les ofrece «ver un buen nivel de medicina» y uno de los mejores lugares para iniciarse en su carrera.

Precisamente la falta de médicos fue una de las causas esgrimidas recientemente por la Consejería de Sanidad para explicar las elevadas listas de espera en el servicio de rehabilitación de hospitales como el HUCA o Cabueñes. En este sentido, el doctor Llavona opinó ayer que además de la no redistribución de los recursos, la demanda creciente tiene mucho que ver. Por eso, «si seguimos con un usuario no corresponsable de su estado de salud, la lista de espera seguirá creciendo», advirtió.

Mano tendida

El presidente de la Sociedad Asturiana de Rehabilitación y Medicina Física cree que este es el momento de «convertir la dificultad en oportunidad», para sentarse a analizar la situación y propiciar un cambio de estrategia. Y, aclaró, eso no pasa por aumentar necesariamente el número de profesionales sino más bien de «abandonar el sistema basado en silos no comunicados» de la actual atención sanitaria. «Aumentar el número de profesionales o incluso aumentar los recursos tecnológicos sin una vision estratégica lo único que hace es aportar más caos al desorden», opinó antes de brindar a la Administración regional su apoyo para analizar los recursos disponibles y cómo reorganizarlos.

Fue la misma mano tendida que ofreció la presidenta de la Sermef al Ministerio de Sanidad, al que ya en el año 2012 trasladaron su petición de revisar la cartera de servicios comunes del Sistema Nacional de Salud porque, puso de manifiesto, además de estar obsoleta, en la mayoría de las comunidades, está basada en la fisoterapia, cuando ésta no supone más del 20 o el 30% de la actividad de los médicos rehabilitadores, y «no tiene en cuenta la creciente globalidad de nuestra especialidad». También urgen reordenar los servicios de rehabilitación y medicina física y una estrategia nacional de salud en este campo. Tras actualizar estos tres documentos, «esperamos que este año, sí, alguien recoja el guante» en el Gobierno central.

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