La jubilación de decenas de médicos permite la contratación de la mayor parte de los MIR

La jubilación de decenas de médicos permite la contratación de la mayor parte de los MIR
Profesionales que concluyeron su residencia en el Hospital de Cabueñes. Son 48 en total, de los que 33 son médicos. / PALOMA UCHA

La última promoción de residentes reconoce que en determinadas especialidades «trabajo hay, pero las condiciones siguen siendo mejorables»

LAURA MAYORDOMO GIJÓN.

Las gijonesas Elena Prado y Alejandra Langa concluirán el lunes su etapa de formación como médicos residentes. Saben que el martes recibirán una llamada del Servicio de Salud del Principado para ofrecerles un contrato. Es la ventaja de haber escogido la especialidad de medicina familiar y comunitaria, en la que las decenas de jubilaciones de profesionales que se esperan en el área sanitaria V y en toda Asturias favorece el relevo en las consultas. Ya lo advirtió el responsable del Hospital de Cabueñes durante la despedida a los 33 médicos, doce enfermeras, dos psicólogos y un farmacéutico residentes: «Todos los de medicina de familia, rayos y anestesia que quieran quedarse, se van a poder quedar». Precisamente por ser las especialidades con más necesidad de efectivos en estos momentos. Porque, reconoció el gerente del Área V, «no hay suficientes médicos. Tenemos problemas para cubrir determinadas vacantes».

Al «importante» relevo generacional que se va a producir en los próximos meses y años en el Principado también se refirió el gerente del Área Sanitaria IV y responsable del HUCA, Luis Hevia, en el acto en el que se despidió a 89 residentes, 69 de ellos médicos. «Las circunstancias han cambiado mucho, ahora la mayoría ya tiene capacidad de elegir su destino.

«Trabajo hay, pero las condiciones siguen siendo mejorables. Y eso que en los últimos años cambió mucho, y ahora hay contratos más largos», señala Langa, que sabe que su futuro más inmediato es un contrato de seis meses y 200 horas de trabajo al mes que repartirá en todos aquellos centros de salud del Área Sanitaria V en los que tenga que cubrir algún hueco. Lo de la estabilidad es algo que les suena lejano «cuando en atención primaria hay gente sin plaza con 50 años». Elena Prado asiente: «Para nosotros estabilidad es saber a día 15 la cartelera del mes siguiente».

Los médicos que finalizan su residencia este año deberán ahora inscribirse en una bolsa de empleo -que desde el año pasado no gestionan las áreas sanitarias sino que es centralizada- a partir de la cual, y en base a un baremo de méritos, irán siendo llamados. Es lo que hará Javier Santamaría, médico internista que cree tener posibilidades de quedarse en Asturias, aunque sea teniendo que optar por un área periférica donde, al menos, «la duración de los contratos es mayor» que en el centro de la región. En su especialidad, la medicina interna, «este año vemos una ligera mejoría con respecto a años anteriores», constata.

«Me voy, pero no por gusto»

Todo lo contrario de lo que le ocurre a Luis Ángel Suárez, gijonés que optó por cirugía vascular y tendrá que hacer las maletas para instalarse en Badajoz, cuyo hospital le ha hecho el contrato que «en todo el norte» no consiguió por falta de ofertas. «Me voy, pero no por gusto. Era mi única opción», lamenta sin perder la esperanza de regresar pronto a casa.

Otros que se van son Roi Castro y Lara Pérez. Traumatólogo gallego él y ginecóloga palentina ella, se conocieron haciendo el MIR en Cabueñes y buscaron un destino conjunto. Lo encontraron en el hospital comarcal de Burela, un centro «pequeñito, pero con ambición» que, según Castro, les ofreció a ambos «un contrato decente». Es un contrato de tres meses renovable por otros tres.

Los responsables del HUCA y Cabueñes que ayer despidieron a esta nueva hornada de MIR lo hicieron con sus mejores deseos para esta etapa y el consejo de que trabajen «en equipo» y «atendiendo siempre a las necesidades de los pacientes».

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