La envejecida Asturias lidera las muertes por tumores y enfermedades circulatorias

El Principado, con la mayor tasa de mortalidad del país, encabeza la estadística nacional en decesos por dolencias asociadas a la edad

oviedo, l. á. vega 22.12.2017 |Diario “La Voz de Asturias digital”

Asturias tiene las tasas brutas más altas de muerte por enfermedades tumorales y cardiovasculares, como corresponde a la región más envejecida del país, indican los expertos. Según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) relativos al año 2016, y que acaban de hacerse públicos, los fallecidos por enfermedades circulatorias en Asturias 413 por cada 100.000 habitantes -con una mayor incidencia entre las mujeres mayores-, mientras que los causados por procesos cancerígenos -que afectan en mayor grado a los hombres, según la epidemióloga Adonina Tardón- fueron 354 por cada 100.000 habitantes. Grosso modo, estos dos tipos de enfermedades causaron la muerte en 2016 a más de 7.500 personas.

La tasa bruta de mortalidad en Asturias fue de 1.273,3 decesos por cada 100.000 habitantes, la más alta del país, seguida de lejos por Galicia (1.170,5) y Castilla y León (1.163,5), muy lejos de Melilla (573,8), Ceuta (599,6) y Baleares (694,4).

Esto por lo que respecta a los datos crudos, que no permiten realizar comparaciones con otras regiones. Para poder realizarlas, se elaboran las tasas estandarizadas, en las que Asturias tampoco sale bien parada. Los fallecimientos por enfermedades cardiovasculares serían 275,8 por cada 100.000 habitantes, tasa solo superada por Andalucía (307,2). La más baja la presentan las comunidades de Madrid (177,3) y Navarra (199,4). En cuanto a los fallecimientos por enfermedades tumorales, la tasa estandarizada asturiana es de 269,9 por cada 100.000 habitantes, solo superada por Cantabria, con 277,1. La más baja vuelve a ser Madrid, con 212,3 fallecimientos por cada 100.000 habitantes.

Respiratorias

La tasa bruta de mortalidad por enfermedades respiratorias es también bastante alta, 140 fallecimientos por cada 100.000 habitantes, solo superada por Castilla y León (143,9). La tasa estandarizada, la que permite realizar comparativas con cualquier región de la Unión Europea, coloca a la región por debajo de la media, con 91,4 fallecimientos por 100.000 habitantes. La más alta la presenta Extremadura, con 116,5 fallecimientos por cada 100.000 habitantes, y la más baja, la Rioja, con 69,8.

En el conjunto de España, las muertes se redujeron un 2,8 por ciento en 2016. Hubo 410.611 defunciones, 11.857 menos que en 2015. El descenso fue mayor entre las mujeres (fallecieron 201.618, un 3,7 por ciento menos) que entre los hombres (murieron 208.993, un 2 por ciento menos). La tasa bruta de mortalidad se situó en 884 fallecidos por cada 100.000 habitantes, siendo la masculina de 916,4 y la femenina de 852,7. El 96,2 por ciento de las defunciones se debieron a causas naturales (394.943 personas, un 3,1 por ciento menos que en 2015. El grupo de enfermedades del sistema circulatorio fue la primera causa de muerte en 2016 (257,9 fallecidos por 100.000 habitantes), seguida de los tumores (243,1) y de las enfermedades del sistema respiratorio (100,8).

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